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viernes, 22 de febrero de 2013

Pequeños momentos.

Hay muchos momentos en la vida que te marcan para siempre. Que te hacen madurar, que consiguen que aceptes las cosas tal y como vienen. Son experiencias y anécdotas que se quedan grabadas en tu corazón, en un corazón que va guardando poco a poco todas esas palabras y acciones que hacen mella en él. Todos estos sucesos son únicos, irrepetibles y exclusivamente tuyos, nadie va a poder arrebatártelos, porque ya forman parte de ti. Por eso decimos que llevamos a cada persona en algún gesto o actitud de nosotros, que las experiencias importantes hacen que veamos la vida con otras perspectivas, y que por estas razones es posible que las personas cambien con el tiempo. 




Todo lo que vivimos, oímos, escuchamos, sentimos, anhelamos e incluso percibimos se guarda en nuestro cerebro, pero sólo esos pequeños momentos que te convierten en lo que eres, se guardan en el corazón.

sábado, 16 de febrero de 2013

"Del 1 al 10, ¿cuán feliz eres?"

¿A quién no le han hecho esta pregunta alguna vez? ¿Quién no se la ha planteado en algún momento? 
La felicidad no funciona a base de matemáticas, no se calcula como si fueran meras operaciones; ojalá pudiéramos determinar nuestro grado de alegría sumando nuestros momentos buenos y restando los malos, obteniendo un resultado que nos llevara a pensar si nuestra vida debería llevar otro rumbo: si merece la pena todo lo que estamos haciendo, si nuestros sueños e ideales son los correctos, si le estamos dando demasiado valor a nuestras preocupaciones, si estamos desarrollando un modelo de vida tal y como soñábamos cuando éramos pequeños. ¿Pero sabes qué? Es imposible averiguarlo con precisión. Todos tenemos momentos en los que pensamos que el mundo se nos echa encima, en los que las lágrimas no paran de acudir a nuestras mejillas en un estado de impotencia que nos impide ver la luz que hay al final de un túnel que parece no poseer salida, en los que creemos que nada tiene sentido, y el mundo parece jugar en nuestra contra. Pero después, empezamos a abrir los ojos, dando la bienvenida a otro sentimiento que germina en nuestro corazón, en nuestro cuerpo: es un impulso que nos dice que las cosas van a ir a mejor, que la vida es maravillosa, que cada segundo que estamos pisando este mundo es valioso e irrecuperable, que merece la pena seguir existiendo. Entonces, es ahí, cuando lo notas, cuando te das cuenta que jamás debes dejar que las lágrimas sustituyan tu sonrisa, ni que tu tristeza te impida ver la luz de las estrellas. En ese momento, sabes que vale la pena ser feliz.


lunes, 4 de febrero de 2013

Ahora sólo te quedan los recuerdos.

Le das vueltas a la cabeza. Lo piensas. Lo meditas durante un largo tiempo. Pero no lo asimilas. No asimilas que el tiempo ha pasado, para ti, para todos. Te das cuenta de que nada es como antes, que los recuerdos acuden a tu cabeza como si de una ola de varios metros de longitud se tratase, y que se abalanza contra ti con el único objetivo de recordarte que hubo tiempos mejores. Que hubo una época en la que eras realmente feliz, que no tenías verdaderas preocupaciones, nada perturbaba tu alegría, todo era bonito, la vida era de color rosa. Pero una vez más, vuelves a la realidad, al presente, y lo notas, sientes que tú y sobre todo tu alrededor ha cambiado. Ojalá pudieras volver atrás en el tiempo, en esos momentos en los que ibas a estallar de felicidad,  aquellos en los que pensabas que podías comerte el mundo con la mirada; ojalá pudieras dar a un pequeño botón y que el tiempo se parara, que ese momento fuera eterno, que nunca dejaras de experimentar esa alegría. Pero no, no puedes hacerlo. Tienes que abrir lo ojos, alzar la cabeza, y darte cuenta que el tiempo ha puesto las cosas en su sitio. Que has perdido muchas cosas que querías, y aunque otras siguen ahí, no son ni la sombra de lo que en el pasado fueron. Y que la vida y el tiempo siguen, aunque los quieras atrapar con tus propias manos, aunque quieras retenerlos, se te escurrirán entre los dedos ante tus propios ojos. Ahora, sólo te quedan los recuerdos.



domingo, 3 de febrero de 2013

Inauguración ^-^

Por fin puedo empezar a escribir en el blog; me ha llevado unos días editarlo y ver cómo quedaba, pero al final, parece que el resultado es bastante bueno, ¿no? Para quien no lo sepa, en este blog postearé diferentes reflexiones, pensamientos, etc. sobre lo que pienso y lo que siento. Eso sí, me haría mucha ilusión que dejarais un comentario cada vez que os pasarais :) ¡Gracias por leer :3!